viernes, agosto 01, 2008

Chesil Beach - Ian McEwan


Chesil Beach, novela por cierto muy placentera, especialmente debido a la elegancia y detallismo nabokoveanos de la prosa de McEwan, retribuye al lector por su originalidad, seriedad, profundidad y por su ambición intelectual.


McEwan tiene la capacidad de hacer transparente la relación inseparable que existe entre los fenómenos históricos, culturales, sociales con aquellos gestos personales de la esfera ás íntima imaginable. Los gestos no son operaciones conductuales aisladas, son el depositario de toda la cultura, herederos y agentes de la misma, los gestos le dan vida a los movimientos sociales y al mismo tiempo los padecen.


Las posibilidades de individuarse, de dominar los gestos, de sentir seguridad y reconocerlos, y actuar en consecuencia, pueden estar castradas en una época y los jóvenes amantes, cuya emoción mutua es digna y convincente pueden fracasar a la hora de intentar anunciar su individualidad. Son prisioneros de una época, la que atrapa sus valores, pero también su biología, ahogándolos en baño de inseguridad, incertidumbre, asco y dolor. Sentir placer y dar placer puede ser un castigo.


"Te amaré con mi cuerpo" es la frase que ambos más recuerdan de la ceremonia matrimonial, pronunciada por ambos apenas horas antes del encuentro en la cama de un Hotel en Chesil Beach, donde comienza, y termina, la luna de miel.


Gestos que atentan contra la paz y el amor que los ilusiona a ambos, gestos que gatillan el "desastre", gestos pasados que dejan de ser invisibles y que los convencen de que todo estaba anunciado de antes, gestos ausentes que los pueden salvar.

No hay comentarios.: